20/07/22 Inmersión nocturna en Marina del Este

Una de las aficiones que más nos gusta es sumergirnos en nuestros puntos favoritos de la costa Tropical de Granada para ver lo diferente que se muestra la fauna bajo el agua del día a la noche.  La tranquilidad solo difuminada por los haces de luz hacen del buceo nocturno un espectáculo relajante y sobrecogedor. Jugar con los jureles mientras cazan a la sombra de tu foco, descubrir la danza silenciosa de las gambitas sobre las algas, ver como las castañuelas acunan su nido mientras descansan de un duro día de defensa férrea contra los Fredi, la serenidad de los congrios de arena que se termina cuando son descubiertos por nuestras luces y vuelven a enterrarse en el suelo, .. todo parece distinto y embriagador y te despiertas del letargo cuando varios congrios de tamaño considerable, ajenos a ti, buscan afanosamente algo que llevarse a la boca mientras tú, excitado por su belleza, intentas no temblar para poder obtener un buen video o fotografía. Cuando crees que no se puede encontrar nada más, surge, brillante como un rubí con tonos blancos, un pulpo de la familia macropus, que te hipnotiza con sus inteligentes movimientos. No creáis que se acaba en ese momento porque el espectáculo sigue con otro encuentro con otros congrios y pulpos, adornados con todo un abanico de nudibranquios y que decoran con sus colores las paredes del arrecife de piedra. A la vuelta una cortina insuperable de jureles nos envuelve mientras huyen de los espetones pero no dejan de cazar a los pequeños peces que en el fondo se intentan esconder. Meros huidizos de día se quedan expectantes de noche mientras asimilan el juego de luces de los buceadores.

Saliendo del agua las sonrisas de satisfacción y la euforia son la letra de nuestra canción nocturna. Es imposible no dejarse llevar por el momento y, en ello, nos damos cuenta de la inmensidad y fuerza del Mar y a la vez de su delicadeza y necesidad de protección. No seríamos nada sin La Mar, como bien decimos los andaluces, porque como nuestra madre nos acoge cada vez que nos introducimos en ella y como Madre de todo debemos cuidar.

De un humilde navegante del fondo de La Mar.